WRECKING BALL

 

Historia

La terapia genética que se le aplicó a este hámster en la Colonia Lunar Horizon provocó que aumentara mucho su tamaño e intelecto. Hammond aprendió por su cuenta ingeniería y mecánica, y escapó a la Tierra, donde aterrizó entre los Chatarreros del desierto australiano. Allí, modificó su cápsula de escape hasta convertirla en un meca de combate al que denominó «Wrecking Ball», y se convirtió en campeón gladiador y guardaespaldas personal de la infame Junker Queen.


COLONIA LUNAR HORIZON

En uno de los numerosos experimentos que se llevaron a cabo en la Colonia Lunar Horizon, los animales recibían una terapia genética para evaluar su adaptación al hábitat de la Luna durante largos periodos de tiempo. Uno de los efectos secundarios que nadie se esperaba fue que muchos de ellos presentaron un crecimiento excepcional en su tamaño físico y funcionamiento cerebral. La mayoría de los sujetos de las pruebas eran gorilas u otros primates, pero había excepciones, como un hámster llamado Hammond.

La inteligencia de Hammond aumentó como la de los demás y empezó a interesarse por el mundo que lo rodeaba. Hammond solía escaparse a diferentes partes de la base lunar para la sorpresa y perplejidad de los científicos. Aunque siempre lo encontraban y lo devolvían a su celda, nunca averiguaron la finalidad real de estas escapadas nocturnas: no sabían que Hammond estaba ocupado fisgoneando y aprendiendo por sí mismo habilidades mecánicas, que pronto le vendrían muy bien.


CHATARRERO

Hammond modificó su cápsula de escape para entrar en el campo de batalla mecánico de la Chatarrería. Con el nombre de Wrecking Ball, fue subiendo de rango hasta que consiguió llegar de contendiente hasta campeón, y su identidad siguió siendo un misterio para todos excepto una persona.

Aunque Hammond se aventura de vez en cuando en el mundo exterior, ha encontrado su hogar, dulce pero un tanto caótico, junto a Junker Queen. Al fin y al cabo, tiene que defender su título como vigente campeón de la Chatarrería.



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